sábado, julio 02, 2011

Ya es hora..

Como huir cuando no quedan islas para naufragar...


Después de tan larga ausencia, uno se asoma tímido por el hueco que adivina la puerta. Sigiloso pega el ojo a la madera, conteniendo la respiración ante el temor de ser descubierto y la incertidumbre por ver lo que se pueda encontrar; de si será bien recibido, de si alguien le recordará...No sé que es lo que me recomendaría el doctor en estos casos, o que consejo me daría mi abogado. Para qué preguntar: alea jacta est.
Durante estos meses han pasado muchas o no tantas cosas, la mayor parte anodinas...o no. Nuevas inquietudes, aventuras, alegrías y decepciones. Apenas he tenido tiempo para respirar o quizás sea yo mismo el que me asfixie, pero decido dar un paso adelante y... vuelvo.
Prometo interrumpir silencios sin pedir permiso. Pero no olvideis dejar las ventanas abiertas, siempre puede colarse una grata sorpresa y si es de noche puede ser mágica...


Ya es hora de replegar las alas rumbo a casa...




Canción de vuelta - Vetusta Morla

1 comentario:

amelche dijo...

Pues aquí estaremos, para leerte. ¿Algún viajecito en ciernes? :-)