viernes, febrero 24, 2006

Iztaccíhuatl y Popocatépetl
















Iztaccihuatl fue la princesa más parecida a una flor. Popocatepetl era el guerrero junto al que la princesa conoció el amor.

El padre de esta, le dijo al guerrero seductor, que si tomaba un día la cabeza del cacique enemigo, encontraría preparados a un mismo tiempo el festín de su triunfo y el lecho de su amor.

Y Popocatepetl se fue a la guerra con esta esperanza en el corazón. Cuando por fin, regresó, la cabeza del cacique enemigo sangraba en su lanza.

Halló el festín del triunfo preparado, pero no así el lecho de su amor. La princesa estaba enferma de muerte. Ella le pidió que la llevara a una montaña con el fin de estar junto a las nubes, para que, cuando él regresara con su padre, pudiera verlos desde el cielo. Fueron sus últimas palabras, después se quedó quieta y blanca como la nieve.

El príncipe con su preciosa carga a cuestas caminó días y noches hasta llegar a la cima de la montaña. Encendió una antorcha cerca de ella y la veló, como si la princesa durmiera. Se quedó junto a ella, sin moverse, hasta morir.

Ella se convirtió en la mujer dormida o mujer blanca(Iztaccíhuatl) y él en el cerro que humea (Popocatépetl). Cuidan para siempre el valle de México.

(Leyenda Azteca)


Ambos volcanes resguardan el DF. Desde entonces Iztaccíhuatl tiene la forma de mujer dormida, mientras que Popocatépetl sigue velando por ella, siempre despierto envuelto entre las nubes de humo.

Este cuento es sólo uno de tantos narrados en el Festival Internacional de la Oralidad que este año 2006 homenajea a México. Nada de lo escrito tiene comparación con lo narrado por Mercedes Hernández o el resto de cuentacuentos. El Festival tuvo su cuna en Elche hace ya 15 años. Actualmente sus cuentos se transmiten a otras ciudades españolas: Valencia, Lleida, Albacete, Barcelona, en las Universidades de Alicante, Jaume I de Castellón y en la de Burgos. Permanezcan atentos y no dejen pasar la ocasión de sumergirse en el mundo de los cuentos.
(Más información sobre el Festival ( http://www.lacaratulateatro.com/festival.htm#)

"Duerme en paz Iztaccihuatl, nunca los tiempos borrarán los perfiles de tu expresión. Vela en paz, Popocatepetl, nunca los huracanes apagarán tú antorcha eterna de amor".

sábado, febrero 18, 2006

El rey del mundo


Extracto de, El rey del mundo. Maruja Torres. El País Semanal 18 de mayo de 2004

[…] Cuando yo era pequeña, la violencia doméstica no constituía una rareza, sino algo común: malo, pero aceptado con naturalidad, con resignación. Los curas ayudaban mucho, en sus confesionarios: “Aguanta por los hijos, porque prometiste obediencia, por la indisolubilidad del matrimonio, porque, aunque te pega, es un buen cristiano, viene a misa cada domingo”, aconsejaban aquellos buitres con faldas. Las mujeres allegadas a la víctima, suegras, cuñadas, hermanas, madres contribuían: “Al fin y al cabo, sólo se pone así cuando bebe. Un par de veces por semana, no más”.
Los niños nos habíamos acostumbrado a temer la ira de los hombres. “No hagas enfadar al tiet, ya sabes qué genio tiene” […]

[...]Por lo demás, escuchábamos boleros y coplas que nos instruían en la maldad de la Mujer; carne de puta y de traición; en la bondad de la Madre, y la superioridad inapelable del hombre, Rey de la Creación condenado a sufrir algún otro momento de debilidad por culpa de una de las lagartas contra las que ya le previno su santa madre.
Los malos tratos de entonces no trascendían. La ley franquista amparaba al macho. ¿Mataban ellos a sus mujeres como lo hacen hoy? Había mucho crimen pasional en los periódicos, creo recordar. Siempre en una dirección, de ellos a ellas. Si era al revés, se llamaba asesinato. Pues que la mujer sintiera pasiones tampoco estaba bien visto.

Tantos años después, han cambiado las músicas y las letras, pero siguen vigentes ciertos mensajes fundamentales que contribuyen a la construcción del modelo de futuro espécimen masculino frustrado. Los anuncios: coches y todo tipo de artilugios para quienes triunfan en la vida, mujeres que aparecen junto a los coches y a los artilugios como si admiraran y amaran para siempre al hombre que los posee.
Y las madres. Veo a algunas en el parque de juegos que tengo cerca de mi casa: “Corazón, no hagas caso de tu hermana; anda, súbete al trampolín”. “Nena, deja a tu hermano en paz, ¿no ves que es más pequeño, que es un chico? Anda, dale la pelota, no seas boba”.
¿Se prolongan esas actitudes en casa? ¿Se inocula la idea del triunfo futuro al que todo hombre tiene derecho por el simple hecho de existir y de ser el hijo de su madre; la incapaz de perdonarse por fracasar, la futura rabia, desviada hacia quien les abandona?
“Mamá, mira, he quemado el piso con esa zorra y sus hijos dentro. Mamá, ¡soy el rey del mundo!


.....

Lo realmente triste es que pasen los años y la historia siga repitiéndose. La cifra de víctimas lejos de disminuir continúa creciendo sin que nadie haga nada.


(Fotografía Iván Hidalgo. 18segundos. Exposición Fotoarte)

miércoles, febrero 01, 2006

Dedícate al amor


Nos movemos en un mundo de cifras en el que todo es medible. Hemos padecido la temperatura mínima de los últimos meses en colación con el mayor consumo energético de todo el invierno. A su vez, las reservas hidrológicas han crecido un poquito, aunque aún no son capaces de gatear... un leve suspiro

A los españoles cuando se nos meten las cifras entre ceja y ceja no hay quien nos gane. Mira que somos tozudos. Súbitamente, hay a quien le entra prisa por recoger 500.000 firmas. Para alcanzarlo peregrinan de pueblo en pueblo cual furgoneta del tapicero o del ajo gordo sanjuanero. ¿Por qué ahora? Podían haber tomado esas firmas cuando millones de personas se manifestaban contra la guerra o cientos de litros de fuel se derramaban en las costas gallegas. Aish...

Pero para conseguir tan elevado número de firmas no hace falta tanta propaganda. De modo secreto sin apenas hacer ruido, 5 millones de españoles se han inscrito en páginas web con el propósito de encontrar su futura pareja.
Si tenemos en cuenta que el número de usuarios de internet en España en los últimos tres meses alcanzó la cifra de 15 millones (*), que extrapolado al número de hogares con conexión a internet alcanzamos los 5 millones (*), es necesario hacer una reflexión y establecer las siguientes hipótesis:

1. Uno de cada tres internautas busca pareja, es decir más del 30% de la población utiliza internet para ligar. Si lo miramos desde cada hogar, en toda casa hay alguien intentado ligar.
2. Es posible también que una misma persona se haya inscrito varias veces y en distintos portales quien sabe si con distintos perfiles. Entoces se estaría produciendo el fenómeno conocido como ninfomanía del ciberamor. Menos mal que estamos en la cola de Europa en cuanto a conexión que si no tenían que volver a reponer " Lo que necesitas es amor".

Si es real el dato de que el 30% de la población busca pareja podemos encontrarnos con la siguiente disyuntiva:

a) O España es un país plagado de célibes. A juzgar por las aves de rapiña que frecuentan los sitios musicales los sábados noche es verificable pero... ¿Lo será de célibas?.
b) O España es un país donde se produce lo que científicamente se conoce como la teoría de la promiscuidad, o en el idioma de andar por casa, el tener una cornamenta bien afilada.

Actualmente nos invaden anuncios televisivos para facilitar este encuentro cibernético. ¿Es el amor un producto? Pienso que en cierta manera siempre lo ha sido, directa o indirectamente. Hasta hace no muchas generaciones, gran parte de los matrimonios estaban amañados por ambas familias para enriquecerse de intereses comunes.
Hoy aún hay gente, menos, que se casa o convive para mejorar su estatus económico o social.

Sigo creyendo que el amor puede aparecer en cualquier recoveco, y si uno de esos medios para encontrarlo es internet, pues bienvenido sea. Lo más importante de todo es que quien lo encuentre se encuentre a gusto por ello.

Yo la verdad es que me mareo con tantas cifras. Paso del amor. Por ello he decidido que de mayor quiero ser caracola. Pues nunca me faltará el amor propio y encima viene con casa de serie, que tal como están las hipotecas y el Euribor ascendiendo, no me cabe duda de que se trata de una gran inversión

(*) Indicador Red.es Ministerio de Industria, turismo y comercio

Fotografía: Abrazo ilicitano. Bruixot
Paranoias nocturnas. Bruixot, 4 de febrero de 2006

viernes, enero 27, 2006

...Y las flores del Corán


Alrededor de la aureola que nos envuelve siempre existen miles de realidades imperceptibles a nuestra vista, gusto, olfato, tacto y oido. Impacientes esperan ansiosas que captemos la señal de su llamada. Desafortunadamente, la inmensa mayoría de ellas las dejamos pasar inconscientemente, como quien deja pasar el tiempo, escurrir la arena de la playa entre los dedos, o dejar marchar el tren oportuno.
Por suerte, una de las cosas positivas que puedo evaluar de mi estancia en la escuela de idiomas, ha sido la facultad de captar diminutos resquicios de estos soplidos que nos trasladan otro mundo mágico lleno de ilusión. Por supuesto, necesité un buen empujón para toparme de bruces con ellos.
Primero fue la bella y preciosa Carla Bruni. Su "Quelqu'un m'a dit" sería capaz de reavivar permanentemente la primavera en el jardín del más egoista de los gigantes nunca conocido. El murmullo de un silbido se coló en forma de espiral por mi pabellón auditivo disfrazado de melodía desconocida; Rosenstolz, procediendo de lenguas tan toscas, con su "Lass es Liebe sein" es capaz de recorrer los sentimientos que transitan por el camino que lleva hasta el motor de mi organismo. Finalmente, fue en la tienda de la esquina, esa donde compro aquellas cosas que siempre se me olvidan, y que nunca cierra los domingos, mientras le pedía una pizca de sueños, observé como "El Señor Ibrahim seguía regando sus flores del Corán", de las cuales crecerían jardínes impregnados de tolerancia en forma de flores de todos los lugares y colores.
Ese ha sido mi último descubrimiento. Una bonita historia llena de ternura, tolerancia y multiculturalidad. Espero que a partir de ahora mis sentidos se encuentren lo suficientemente astutos para poder desnudar esas millones de alegrías que nos hacen guiños a cada momento para que captemos su permanente presencia. Que torpes somos para no verlas.
Al menos algo positivo saqué de la Escuela...

miércoles, enero 25, 2006

Galeón



Galeón. Manuel Vicent.
(Diario El País, 15 de enero de 2006)

En la terraza de un bar de la playa están sentados un viejo y un niño. El mar acaba de purgarse con un temporal y ha dejado la arena cubierta de algas rojas muy amargas, pero las aguas ya se han calmado y el viejo le señala al niño un buque explorador fondeado en un punto del horizonte que está sacando del abismo un galeón de bucaneros que se hundió en tiempos muy remotos. Mira, le dice el viejo, aquel buque tiene un brazo articulado que ha bajado a mil metros de profundidad y ha introducido una cámara entre las cuadernas de la nave donde se ven cofres, vajillas, arcabuces y una sirena color de rosa esculpida en el bauprés. En un camarote aparece todavía la calavera del capitán coronada de lapas. El niño comienza a soñar con los ojos muy abiertos. Todos nuestros juguetes se han roto, excepto los cuentos que nos contaron en la niñez y que de una forma u otra nos llevan siempre a la isla del tesoro. Gracias al sistema de detección por satélite existen no menos de 4000 barcos localizados en el fondo del mar, - trirremes, carabelas, goletas, galeones, - que naufragaron a lo largo de la historia. Lo que en el Mediterráneo eran dioses, en el Caribe y en los mares el Sur fueron piratas. Cada abismo contiene sus propios héroes sumergidos, como nuestra imaginación alberga los deseos más remotos. Existen empresas especializadas en sacar a la superficie estos barcos cargados de oro o de esculturas de mármol, lo mismo que la razón extrae las imágenes simbólicas que elabora el cerebro en la oscuridad de los sueños y las convierte en sensaciones a pleno sol. El viejo le cuenta al niño un cuento de corsarios y en la imaginación del niño se sumerge la figura soñada de un barco fantasma gobernado por unos piratas berberiscos que llegaron a esta playa para raptar a cuantas mujeres hermosas encontraban. El viejo va aflorando desde el fondo de su memoria la historia de Simbad el Marino, la del Capitán Nemo, la de Lord Jim y otros cuentos, juguetes que le habían regalado en la infancia y nunca se le rompieron. Ahora los saca a la superficie, los deposita en la imaginación del niños y estos relatos se hunden en su cerebro hasta alcanzara el fondo de los sueños. Cuando el viejo muera y su cuerpo descienda al abismo como una nave derrotada, un día, al recordar los cuentos que le había contado, el niño lo salvará de las aguas como ese buque explorador está rescatando ahora un galeón de bucaneros que lleva en su vientre cofres repletos e monedas de oro, una sirena labrada en el bauprés y otros tesoros.