viernes, junio 23, 2006

Sinitaivas


Otra vez más la llegada del solsticio de verano, despierta el sueño por volver a transportarme a tierras tuteladas por el sol de media noche. Astro capaz de enmascarar las estrellas y la luna enviando al ostracismo temporal a las bellísimas auroras boreales. Disfrutar de la noche más corta del año. Una huida, un sueño posible: un viaje a los sueños polares. En esta ocasión saltar a tiempo del avión, hacer caso omiso a las señales de los técnicos de pista. Aterrizar en un lugar recóndito, sin el peligro de quedar enredado en las ramas de un árbol gigante. Perseguir las paralelas que envuelven el corazón mientras me balanceo a uno y otro costado de las coordinadas que separan el Círculo Polar Ártico. Roma 2985 kms, Madrid 3524, Cabo Norte 680.

Rovaniemi me encierra en su burbuja y yo me pierdo. Me pierdo en los amplios bosques plagados de árboles. Agacho la mirada para encontrar piedras. Piedras escondidas en las fronteras de los gnomos. Las sujeto en la palma de la mano. Con un pincel trazo garabatos de lo bueno y malo del pasado y porvenir. Las apilo junto a un tronco milenario, supervisadas por muñequitas samis (*) con vestidos rojos y azules. Bebo del licor que me ofrece el gran druida. Cumplida la ceremonia abandono los guijarros con el deseo de que el ritual ocasione el embrujo deseado.

Continúo caminando por el bosque, de vez en cuando a lo lejos aparece un reno. Me guiña un ojo y sonríe. Mientras tanto prosigo mi búsqueda, esta vez de hojas de abedul. Entre rama y rama, las bayas que encuentro por el camino dulcifican mi paladar. Muchas de ellas se transformarán en mehu (*), néctar favorito de las hadas.
Acumuladas suficientes ramas, entro en la casa pequeña de madera roja, vigilada desde enfrente por su progenitora de idénticos genes a mayor escala. Purifico alma y cuerpo entre vapores de sauna y las hojas de abedul. Otro tazón más de agua a la caldera. Hoy invito yo amigos. El calor me relaja, me invade. Salgo corriendo, el Kemijoki (*) me espera como buena pareja, para establecer la perfecta unión: frío y calor, dulce y salado. Me revitaliza. Alzo mi mirada al cielo autopista de brujas zigzagueando.

Tras degustar un plato de kinkkukiusaus (*) me acerco al lado opuesto del Kemijoki, donde a estas horas de claridad oscura comienza a flotar el sumu (*). Allí la encuentro a ella. Sentada en una silla, su mirada flota en el horizonte del río. Flotamos. Esta vez alcanzo tierra a tiempo. Susurro su nombre. Ana vuelve su mirada. Sonríe al hacerse realidad la casualidad de su vida, la más grande, la que estábamos esperando.

Mientras tanto, a ti que lees estas letras, te invito a venir conmigo. Esta noche te estaré esperando mirando al sol. Venga valiente, salta por la ventana (*). Vente de viaje. Un viaje a los sueños polares.

Kiitos.

(*) Samis: pueblo lapón
(*) Mehu: Jugo de frutas del bosque de color rojizo que en Finlandia se bebe demasiado. Debe ser algo propio de los países nórdicos pues en Dinamarca también existe.
(*) Kemijoki (río más largo de Finlandia que cruza Rovaniemi)
(*) Kinkkukiusaus: Plato típico finés
(*) Sumu: niebla que se posa a determinadas horas de la tarde –noche (si se puede considerar noche cuando el cielo está cubierto de claridad) sobre los ríos, lagos.
(*) Sinitaivas: cielo azul.
(*) Kiitos: gracias
(*) Extractos de distintos pasajes de la película “ Los amantes del Círculo Polar”

8 comentarios:

Lilith dijo...

Esta noche es San Juan y aquí no se pone el sol. Tengo la corazonada de que ese avión español trae algo para mí.
¿Y si no para quién?

amelche dijo...

Yo me llamo Ana y soy dama de Elche, no sé si te servirá... :-)

amenabitar dijo...

Me encanta; una de mis películas favoritas... esos círculos que se marca Medem; el juego de la realidad circunscrita en la casualidad...

Kiitos ;) por recordárnosla en la noche mágica de san juan (aunque haya llegado tarde a leerlo).

Anónimo dijo...

Esta es una de mis película favoritas, que permanece en mi estantería. Creo que nunca me canso de verla una y otra vez. Y uno de mis viajes futuros espero que sea a esta zona. ... mientras seguiré esperando la casualidad de mi vida, la mas grande

Un beso !!

tharsis
http://mientrasvivimos.blogomundo.com

Milady dijo...

Querido Bruixot:
Pues sinceramente, ¡¡no había leído este estupendo post!!. Tú sabes la envidia que me estás dando. Cuando vi por primera vez tu blog, confesaré que me atrajo los de Cuentos Polares. Pero pensé que te gustaría la zona y por eso habías puesto el nombre, no que hubieras estado allí. Me están entrando unas ganas increíbles de ir ya mismo. En fin, haber si dentro de un par de veranos. Gracias por tu relato. Fue como estar allí con Ana y Otto. Un besazo.

illeR dijo...

Que guay, no lo habia leido!! Yo estuve hace 3 años, de invierno a verano, vivi la noche continua y el día continuo. Vivia en un pueblo al sureste de Joensuu, cerca de Savonlinna.

Yo me quede con las ganas de ir a Rovaniemi, pero es que el viaje en avion era demasiado caro y en tren demasiado largo!!!
Tenia que haber bajado 600 km a Helsinki para luego pillar el tren a rovaniemi, 13 horas que son ¡¡¡casi nada!!! Imposible teniendo que currar el viernes y el lunes… y me podia haber pillado unos días libres pero como mucho hubiera podido tener alli 2 noches y eso es poco si quieres ver las auroras, lo suyo es estar de 4 a 7 dias para curarte en salud y más o menos saber que las veras…Pero yo tenia que hacer cerca de 40 horas de tren (6+13+13+6), pedir 2 dias y gastar un pastizal para 2 dias y eso sin garantia de ver nada, asi que me quede con las ganas : (
Pero planeo ir el invierno de 2011 a 2012 con mis amigos, que me han dicho que ese invierno sera bueno en tema de auroras boreales!!! : )

Por cierto, los inviernos duros, duros, ehhh, sin luz, nieve a punta pala y temperaturas de morirte, yo llegue a estar a -42ºC

illeR dijo...

Yo también pensé que los suicidios eran por la falta de luz y sabia que se hacen fototerapias...y se por experiencia lo chungo que es lo de la noche continua, por eso me sorprendió mucho que la esposa de un amigo que hice allí me dijera que eso no era así. Ella, psicologa y terapeuta, me conto que los suicidios se dan en primavera, con el deshielo. El contraste estacional es muy grande, durante el deshielo cambia radicalmente el paisaje en cuestión de dias, y es ahí es donde le entra el bajon a la gente...empiezan a pensar que todo cambia, evoluciona, sienten que todo se transforma y que ellos estan anclados, estaticos....

Ani dijo...

la verdad que si ..supongo que todos vivimos en un circulo inmenso de casualidades..imperceptibles pero hermosas..
quien, con un corazón tan rojo, no se sentaría a esperar la casualidad de su vida en el momento en que la siente..quien podría dejarla pasar......