miércoles, diciembre 06, 2006

La mujer del desierto


Elena refugiada en un castillo de papel,
Elena lleva escrita en su mirada la niñez,
Elena que decide no mostrar la cicatriz,
de su alma golpeada y de su miedo de perfil
Elena. Jesús Garriga



Elena es una de esas mujeres que ha cruzado el umbral del medio siglo. Es una madre que ha sufrido, pero que es capaz de eclipsar detrás de su sonrisa todos los golpes que le ha dado la vida. Hubo otros tiempos en los que la depresión y el tedio la empujaron al borde del precipicio, pero afortunadamente supo agarrarse en el último suspiro al tren de la vida. Ha sido capaz de emprender nuevas iniciativas y añadir inquietudes que la conducen por senderos llenos de sueños hasta alcanzar el cartel multicolor en el que se puede leer la palabra ilusión cual meta ciclista.

Buena culpa de esta enérgica metamorfosis se la debe a su nueva pasión: viajar. Se ha apuntado a un grupo que realiza excursiones y pese a revelar que ella se encuentra en el nivel B de novatos, a su ritmo nadie le quita las ganas de disfrutar, pues el viajar le permite observar el horizonte de la vida. En unos días volverá al desierto, allí donde vivió de pequeña.

- “Voy a hacer una aventurilla. Vosotros que sois jóvenes me entendéis.”

Confiesa que recuerda pocas palabras en árabe; algún taco o imperativo; los números del uno al diez, que aprendió jugando al escondite cuando se juntaba con el resto de niños en la judería de las casas. Contaban hasta tres veces diez, con los ojos ocultos tras las manos, pues no sabían el equivalente en árabe a las cifras consecutivas.

Solo ella es capaz de rentabilizar un viaje tan simple de una semana, prolongándolo de bienestar y felicidad durante cinco meses. Tiempo durante el cual su barriguita estará repleto de hormigas. En ese período pre y post aventurero se junta con sus amigas, prepara la maleta, investiga el destino, y una vez regresa presume de fotos y anécdotas.

- No tengo nada en mi vida, no puedo quedarme de brazos cruzados. No he tenido suerte en el amor. Sí, la tengo, en el trabajo y con mis hijos, pero viajar me ilusiona, me alegra, me da vida. Es que un viaje me tiene en vela durante cinco meses.”

Al mencionar la palabra hijos, su rostro dibuja la mejor de sus sonrisas mientras que sus ojos desprenden un brillo especial capaz de alumbrar en la oscuridad.

- Di que sí Elena, debes disfrutar y no dejar de hacer cosas que te lleven a mundos de ilusión. Aprovéchalo.
- Y del amor nada…bueno igual me sale un…
- Un…Elena, que menos que un jeque que tú te lo mereces.


(Dedicado a todas las madres, motores de la vida, siempre presentes)


Foto: No es donde parece. El Huerto del Cura. Elx. 13 de agosto de 2005

10 comentarios:

Missing dijo...

Espero que tu mami te lea porque sé por experiencia propia que les encantan los posts dedicados con tanto cariño.
Viajar es conocer, descubrir, abrir horizontes, y nada de eso puede ser negativo de ninguna manera. En cualquier momento, a cualquier lugar, con cualquier compañía.
Muchos besos bruixot.
PD. Estoy deseando leer tu opinión sobre Salvador. Y sobre el laberinto, claro.

bruixot dijo...

missing, mi mami no me lee, entre otras cosas porque las nuevas tecnologías y ella no se llevan muy bien. Pero tienes razón viajar sirve para abrir la mente, ser más solidario y más humano. Así es que vamos todos a viajar...aunque sea con la imaginación.
Ya tienes una breve opinión de la película Salvador. Una peli que me gustó bastante a pesar de ser muy triste. La del fauno tendrá que esperar a la semana del 3 al 7 de enero que es cuando le toca. ¡que mejor manera de empezar el año!:-)

Un besito

Missing dijo...

No sé por qué será pero a todas las madres que conozco les cuesta mucho esto de las nuevas tecnologías. Yo, de momento, he conseguido que la mía tenga móvil (aunque casi siempre se lo olvida en casa, sobre todo cuando más importaba que lo llevara encima) e incluso si le das un par de horas es capaz de mandar un mensaje! Lo de Internet también pero eso más poco a poco..
Besos.

bruixot dijo...

Incluso pienso que si lo leyera me diría "en estas cosas pierdes el rato":-) Pero con cariño.

amelche dijo...

Mi madre a veces sí me lee, pero le tengo que poner yo la pág. del blog. Y mi padre me lee desde el trabajo (su propio negocio).

Pues eso, para todas las madres. Que viajar y descubrir mundo está muy bien.

bruixot dijo...

Que interesante que tus padres te lean. A ver si algún día se arrancan con un comentario...ya sería la bomba.

Un besito

Aylandara dijo...

Único mezclando eh señor Bruixot??
Ayssss..

Mamitas y viajes, emocionante combinación, mis aplausos!!

Mi infancia va unida a la palabra viaje, es imposible desligar esa pareja.
Viernes, maleta y a disfrutarrrrrrrrrrrr

Ahora, a mis 31 años, sigo disfrutando agarrada del bracito de mami, cual la niña de entonces, de los lugares maravillosos que mis sentidos vas descubriendo.

Genial post, amigo.
Un besito.

bruixot dijo...

Aylandara, Elena no es mi mami, aunque como toda madre guarda muchos puntos en común. Esa dedicación infinita a sus hijos.

Que infancia más chula la que tuviste con maletas para arriba y para abajo, seguro a esa edad te mostraron mil horizontes capaces de abrir mil universos en tu mente.Yo no viajé apenas de niño, empiezo a desquitarme.

Una maleta de besos.

Anónimo dijo...

Quien viaja es más tolerante, conoce distintas culturas y hábitos y eso le abre la mente y alarga su vida, porque solo quiere que descubrir nuevas y extrañas cosas que hay detrás de las mismas calles y las mismas gentes que vemos cada dia. Asi que una madre viajera es una madre amiga, una madre próxima y dificil de asustar.
Enhorabuena!! Tienes suerte, aunque no te lea, seguro que ya sabe quien eres.

bruixot dijo...

mafalda, muchas gracias por la visita y bienvenida a este espacio.
Te doy toda la razón del mundo, tanta LOE, LOGSE, EGB...y quizás lo mejor sería imponer una asignatura de viajes tanto por el propio entorno, para muchísima gente desconocido, como por paraísos algo más lejanos. Estoy seguro que las personas tendríamos menos prejuicios y unas mentes más amplias.
Bueno y "Elena" dudo que sepa quien soy, aunque desde aquí le transmito mis vibraciones y comparto su alegría. La verdad es que hace tiempo que no la veo.
Espero cruzármela antes de su partida pues verla más emocionada no debe tener precio.

Un besito