sábado, diciembre 09, 2006

Salvador


I si canto trist
és perquè no puc
esborrar la por
dels meus pobres ulls.
I si canto trist. Lluis Llach


Uno no acaba de preguntarse que hubiera sido de esas personas a las que les es arrancada su vida de raíz en pleno apogeo. Intenta imaginárselos en lo que serían ahora sus profesiones, sus familias. Tantos proyectos por desarrollar olvidados en una caja de madera. Familias destrozadas intentando descifrar donde se encuentra la línea que separa la pesadilla de la realidad, imaginando que todo ha sido un mal sueño, que pronto una luz se va a encender y les va a devolver a esa realidad perdida.

Toda persona tiene derecho a vivir, independientemente que haya cometido los mayores crímenes de la historia, de ser culpable o de ser el más dulce de los inocentes. La justicia ya se encargará de poner a cada uno en su sitio. Pero la vida no se le puede privar a nadie. Eso le ocurrió a Salvador, fue privado de su porvenir, de sus ganas de luchar, de vivir cuando tenía un futuro por delante.

La película nos traslada a una España con un franquismo agonizante pero no por ello extinto. Salvador era uno de esos jóvenes inconformistas, que luchaba por intentar conseguir una España mejor, más justa. Si todo hubiera transcurrido unos meses más tarde o un año toda la historia habría cambiado y se habría borrado otro de los episodios más tristes de la historia reciente de este país. Pero Salvador tuvo la mala fortuna de estar en el lugar y en el momento menos oportuno. Los acontecimientos aceleraron su destino. La muerte de Carrero Blanco lo convirtió en cabeza de turco para demostrar a esos insurgentes que el dictador aún poseía mano dura. El final ya lo sabemos, por última vez el cruel garrote vil hizo acto de aparición acabando con todo ese mundo de esperanza e ilusión.

Pese a que todos conocíamos ese final, permanecíamos expectantes en nuestras butacas deseando que aún pudiera obrarse el milagro. Incluso se escuchaban sollozos cuando el reloj marcó las 9:40 de aquel dos de marzo.

Genial reparto y mejor interpretación de Daniel Brühl, Tristán Ulloa y Leonardo Sbaraglia.
Una buena película para refrescar la tan lejana y olvidada memoria histórica. Para recordar de donde venimos y hacia donde no tenemos que ir.

15 comentarios:

Missing dijo...

Bueno, pues si me lo cuentas así tendré que verla, aunque sea un poco triste, lo cierto es que ya me apetecía.
Ayer trabajando me han hablado de la de El perfume y han conseguido picarme la curiosidad, sobre todo con la imagen del nacimiento del protagonista (y hasta ahí puedo leer).
Ya te iré contando, aunque este mes se presenta un tanto complicado en cuanto a tiempo de cine.
Besos Bruixot.

querida_enemiga dijo...

Estoy loca por verla, me apetece mucho, pero nunca encuentro el momento. Tengo que estar bien para verla, porque cuando veo algún reportaje sobre la Guerra Civil, de esos que ponen en TV3 o en el 33, siempre acabo llorando y hecha polvo...

Negra Murguera dijo...

La vi ayer. Y lamentablemente el personaje de Sbaraglia de carcelero enrollado me resultó tan irreal (no por la interpretación, sino porque me parece imposible) que me sacó totalmente de clima y solo en los últimos 10 minutos logré volver a meterme en la película.
Una pena...

Bohemia dijo...

Tengo que verla, me han habladomuy bien de ella y Daniel Bruhl es un chico que hasta ahora no me ha decepcionado...Me habalron mal de Sbaraglia en la peli, veo que es algo extendido...

bruixot dijo...

missing, es una buena peli. Acude a verla. El perfume aún me queda lejos...el cinematogáfico claro...que hay que guardar la higiene :-). Ya me informarás.

querida_enemiga, tienes que verla. La peli es triste por el desenlace, aunque no es una peli en la que se ve todo el rato torturas tipo "Camino a Guantánamo. Te toca la fibra.

negra murguera, vuelvo a coincidir contigo. Sbaraglia pienso que su papel lo interpreta muy bien, otra cosa distinta es que resulte creíble que está claro que no. Niña, no te puedes perder de una peli por eso...si allí nadie se movía de las butacas y todos esperando a que pararan la condena.

bohemia, fíjate que Brühl lo hace bien, pero a mi el que más me gustó fue Tristán Ulloa. De Sbaraglia como comenté antes no trabaja mal, lo único que su papel resulta utópico.

Gracias por vuestras palabras, Salvadoras en tiempos difíciles.
Un besito

Anónimo dijo...

Tus recomendaciones y tu ejeje. Me gusta como nos acercas el mundo del cine, y sobretodo esas películas que siempre remueven algo de lo que llevamos dentro. Tendré que verla, y tengo que contarte mi viaje ;)
Tharsis

bruixot dijo...

Acércate y vela. Mientras tanto espero ansioso esa crónica portuguesa.

Un besito

Aylandara dijo...

De aquellas películas que propusiste en un post era la que más me tentaba.

Ahora, al leer tu particular y cautivadora sinopsis, UNA PLACENTERA OBLIGACIÓN. (Tharsis, este chico remueve, eh?? ;-))

Te confesaré mi personal opinión en cuanto la vea.
Besitos.

Anónimo dijo...

Remueve remueve ;) besos
Tharsis

bruixot dijo...

aylandara, espero tu crónica para así intercambiar sensaciones. Seguro que te gustará. Es una película que te mantiene atento todo el rato.

tharsis, seguiremos removiendo...hay que ser culo de mal asiento :-)

Besitos removidos

Alalluna dijo...

Esta película la tengo aún pendiente, me han dicho que es de las que te mueven algo por dentro... En cualquier caso, espero verla pronto, por lo que cuentas, vale mucho la pena!

Anónimo dijo...

No me preguntes como he llegado hasta aquí, pero si me lo permites me pasaré más a menudo. Compartimos muchos gustos musicalescinematográficos! abrazos!

bruixot dijo...

alalluna, es una película que te hace pensar y conmueve. Te mete dentro de la historia. Te la recomiendo.

victor alfaro, no me importa cual fue el faro que te acercó hasta aquí pero para mi es un orgullo tenerte entre nosotros y que nos visites siempre que quieras. Seguro que aprendemos mucho contigo. Me alegro de compartir gustos.

Gracias por dejar vuestras huellas.

Blanca dijo...

Vi esta película hace ya un tiempo, y aún me estremezco al recordarla. Cuando salí del cine me sentía con un nudo en el estómago, la parte final me la pasé llorando y ese día no pude ya tomar bocado... De hecho al día siguiente salí a dar un paseo por el Retiro y a hacer unas fotos para dedicárselas a Salvador y a todas las personas que como él murieron luchando por un mundo mejor, más libre... Luego fue cuando me alejé temporalmente del mundo del blog, pero aún tengo pendiente escribir sobre Salvador...
Un abrazo enorme.

bruixot dijo...

blanca, tienes razón es una peli que conmueve. Te hace pensar bastante. En el cine yo escuchaba sollozos en el momento final. Está bien que se nos acerque aquellos momentos a quienes no vivimos esa etapa. Pero chica, no desaparezcas por ello, que en el mundo bloguero te echamos de menos. Espero deseoso ese artículo pendiente.

Un besito