sábado, septiembre 06, 2008

Cortegana. Sierra de Aracena y picos de Aroche




Tras regresar de París tuve el tiempo justo para vaciar la maleta, meter la ropa en la lavadora, volver a llenar la maleta con la misma ropa y a eso de las 20 horas coger una combinación de trenes y autobuses, para cruzar la península de este a oeste hasta llegar a Cortegana a eso de las 11:30 de la mañana siguiente, tras un sucinto paso por Murcia y Sevilla.

Cortegana es un pequeño pueblo de 5000 habitantes que se encuentra localizado al norte de la provincia de Huelva, en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, a apenas 41 kilómetros de Portugal. Como ya comenté, allí participé durante dos semanas en un campo de trabajo de contenido cultural. Nuestra misión consistió en monitorizar a los corteganeses para que participaran en las jornadas medievales tan reconocidas en esta villa. Motivándoles para que en futuras ediciones puedan tener cabida dentro de las actividades culturales.

Para realizar esta tarea llegamos 16 voluntarios de todos los rincones de España, que sin conocimientos en la materia, ni saber realmente en que consistía nuestra labor de voluntariado, sacamos adelante el proyecto con muy buena nota y reconocimiento entre los vecinos.

Para empezar nos dividimos en tres grupos. Un grupo se encargaría de los niños, enseñándoles juegos de la época medieval y técnicas de lucha que posteriormente representarían. Otro grupo preparó una pequeña obra de teatro junto a algunos adultos y niños del pueblo. Finalmente el tercer grupo se encargó del diseño de todo el vestuario para realizar las representaciones anteriormente citadas. Yo participé en los dos primeros grupos y llevé vestuario del tercero ;)

Al ser la primera vez que se realizaba esta iniciativa y al ser tantos jóvenes de otros sitios juntos, mi impresión fue que entre los vecinos representábamos una atracción turística. Era difícil que no nos conocieran por medio de los niños que asistían a los talleres. Los pequeños disfrutaron tanto con esta actividad estival para ellos novedosa, que si los talleres empezaban a las 9, a las 8:30 mientras desayunábamos ya nos estaban esperando en el colegio. Los adultos no se quedaron atrás. Encontraron la chispa que les faltaba para motivarlos y guiarles, gracias a la directora de teatro, a hacer algo que habían practicado en otras ocasiones sin el orden, disciplina e ilusión de esos días.

Como era de esperar el día de las representaciones fue todo un éxito y tanto niños, padres y adultos, acabaron contentísimos con esta "escuela de verano" por así llamarla. Las despedidas que fueron duras y los obsequios así lo reflejan.

Pero no todo iba a ser trabajar. Si por una cosa se puede caracterizar Cortegana y alrededores es por ser tierra donde nace el Jabugo. Allí es donde se escucha, se ve, se huele por las calles, se siente, se toca y al final con mucho esfuerzo y suerte....se prueba.Uuuuuum que rico!
También se distingue por sus cuestas. Todas las calles del pueblo está en pendiente. Operación gemelacos!

Es una zona donde a pesar de tener un alto índice de pluviometría, (excepto en verano) el sol calienta, pero tranquilos que no es un calor húmedo. Por lo que está chupao ;)

Pero no todo iba a ser "currar". También teníamos nuestras actividades de ocio. Los talleres de risoterapia, alfarería, masajes improvisados, cocina autóctona. Unidos con excursiones a Aracena, y la Gruta de las maravillas, Alájar, Aroche, Galaroza y el taller de sillas sevillanas, a Hinojales para construir un cesto con ramas de olivo e incluso debido a la próximidad geográfica cruzamos la frontera portuguesa para visitar las villas de Serpa y Beja.


No me puedo olvidar de las jornadas medievales que pusieron el colofón a estas dos semanas de voluntariado. A pesar de ser un pueblo pequeño, el mercadillo abarcaba muchas calles inundadas de puestos de diversa índole, que en ese entorno tan apropiado se envolvía de la magia que les falta a las grandes ciudades. Luego vinieron los pasacalles, teatro, conciertos...fue grato descubrir a Acibreira y sobre todo una sorpresa reencontrarme con Alann Bique durante la noche celta.


En definitiva, otra experiencia inolvidable e increíble por poder conocer un entorno rural desconocido, ayudar con tu labor y sobre todo conocer a gente maravillosa



Foto, Cortegana desde el castillo. Bruixot 28 de julio 2008



5 comentarios:

amelche dijo...

Vamos, que te lo pasaste pipa. ¡Qué envidia!

Anónimo dijo...

tu siempre tan aventurero niño :). El día que escribas un libro te van a faltar páginas para contar todo lo que llevas vivido.

Un besote !

Tharsis

piedra_de_sol dijo...

:) y entre actividad y actividad te imagino hablando de fisios, de salamanca, del hornazo y las aguas... de extremadura...

un beso jorgito!!!

Alatriste dijo...

Vivo en Huelva, así que conozco ampliamente el entorno. Me gustó que hablaras bien de esta tierra. Un abrazo.

bruixot dijo...

amelche, todo lo que sea salir de la rutina siempre es divertido.

anonimo, que va tampoco hay tanto que contar no? No creo que tú te quedes a la zaga :)

piedra_de_sol, ¿cómo lo adivinaste? :) Efectivamente, dejando alucinada a la gente; "¿Conoce ud. el hornazo? y cómo? Pero si conoces a Luis Pastor! ;)"

alatriste, no se puede hablar mal de donde lo has pasado bien o te han tratado bien. De todos modos eso de hablar mal o bien de algo yo creo que es muy relativo y a veces creo que enjuiciamos rápidamente...pues todo depende de las circunstancias que lo rodean en un momento preciso. Injustamente si lo pasaste bien será bueno si no lo recordarás mal.

Teses y papeles